La cebolla morada contiene más quercetina y antocianinas que las blancas o amarillas. Estos compuestos actúan como antioxidantes potentes, combatiendo el estrés oxidativo que empeora la resistencia a la insulina. Investigaciones indican que la quercetina puede inhibir enzimas que digieren carbohidratos, ralentizando la absorción de azúcar. Además, sus fibras ayudan a estabilizar la glucosa postprandial. ¿Te has preguntado por qué algunos remedios ancestrales persisten? Porque la naturaleza a veces ofrece aliados que la ciencia está empezando a validar.
Los beneficios potenciales que la cebolla morada podría ofrecerte (y que pocos conocen)