Sin embargo, apenas 48 horas después de comenzar a usar el nuevo inhalador, el paciente desarrolló síntomas alarmantes:
Manchas rojas brillantes y dolorosas en la cara y el cuello.
Una fiebre leve
Sin nuevos cosméticos, cambios en la dieta ni infecciones.
Exposición solar reciente, pero con la protección adecuada
Su repentina reacción cutánea y fiebre motivaron una derivación urgente a un dermatólogo.
El proceso de diagnóstico: Descubriendo el síndrome del dulce

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