Ingredientes (para una porción que te dure varias aplicaciones):
2 cucharadas de bicarbonato de sodio (el de cocina normal funciona perfecto).
1 cucharada de aceite de coco virgen (hidratante y rico en ácidos grasos).
1 cucharada de miel natural pura (antibacteriana y humectante).
Opcional: 2-3 gotas de aceite esencial de lavanda (para un aroma relajante y propiedades calmantes).
Preparación paso a paso:
En un recipiente limpio y seco, coloca el bicarbonato de sodio.
Agrega el aceite de coco (si está sólido, derrítelo un poco al baño María).
Incorpora la miel y mezcla todo con una cuchara hasta obtener una crema homogénea y fácil de aplicar.
Si quieres, añade las gotas de lavanda y revuelve de nuevo.
¡Listo! Guarda la mezcla en un frasco de vidrio con tapa en el refrigerador y úsala en máximo 7 días para que quede fresca.