2. Restaurar el altar familiar
Orar juntos, buscar a Dios, invitar Su presencia.
3. Sanar heridas y perdonar
No se puede construir sobre dolor no tratado.
4. Recuperar el respeto y los roles
Cada uno debe ocupar su lugar con humildad.
5. Tomar decisiones guiadas por Dios, no por emociones
El orden no se impone… se establece con obediencia.
Muchas personas quieren un matrimonio restaurado… pero no están dispuestas a ordenar su corazón.
Porque el orden en la familia comienza dentro de ti.
Dios no diseñó la familia para vivir en caos, sino en propósito, paz y bendición.
Hoy es el día de identificar qué está fuera de lugar… y comenzar a alinearlo con Dios.
Porque cuando el orden de Dios entra en un hogar, el cielo se manifiesta.