El bicarbonato de sodio suele aparecer porque es económico y fácil de conseguir. Además, muchas personas crecieron escuchando remedios tradicionales transmitidos por familiares.
Pero aquí está el detalle…
La piel cambia con la edad. Después de los 50 o 60 años, la piel pierde parte de su grasa natural y se vuelve más delicada. Lo que antes parecía funcionar puede convertirse en un problema.
Según especialistas en dermatología, el bicarbonato tiene un pH alcalino que puede alterar la barrera protectora natural de la piel. Estudios sobre cuidado cutáneo muestran que mantener el equilibrio natural del rostro ayuda a conservar mejor la hidratación y la elasticidad.
Y eso no es todo…
Cuando la barrera cutánea se irrita, la piel puede verse más apagada, áspera y sensible al sol.