Nueve beneficios potenciales, contados paso a paso
Vamos a recorrer estos beneficios desde los más sutiles hasta el que muchas personas describen como un cambio en su día a día.
Noveno beneficio. Recuperar el hábito de cuidarte
Don Manuel, 68 años, comenzó a tomar té por la tarde como excusa para sentarse, respirar y escucharse. Ese simple acto puede reducir la tensión diaria. Y cuando baja la tensión, el cuerpo responde de otra manera.
Octavo beneficio. Mejor hidratación consciente
Muchas personas mayores beben poca agua. Un té tibio aporta líquido y constancia. La hidratación adecuada puede influir en la función muscular. Y este detalle suele pasarse por alto.