¿Puede favorecer la digestión?
El aceite de oliva forma parte de una dieta equilibrada que puede contribuir al funcionamiento normal del sistema digestivo.
Por su parte, el limón aporta ácidos naturales que muchas personas encuentran refrescantes cuando se consumen junto con los alimentos.
Sin embargo, los efectos pueden variar entre una persona y otra.
¿Ayuda al tránsito intestinal?
El aceite de oliva puede actuar como lubricante natural cuando forma parte de una alimentación rica en fibra.
Si además se acompaña de frutas, verduras, cereales integrales y una adecuada hidratación, puede favorecer un tránsito intestinal saludable.
No obstante, no debe considerarse un tratamiento para el estreñimiento persistente.
Antioxidantes para el bienestar general
Tanto el aceite de oliva extra virgen como el limón contienen antioxidantes.
Estos compuestos ayudan a proteger las células frente al estrés oxidativo, un proceso natural relacionado con el envejecimiento.
Consumir alimentos ricos en antioxidantes forma parte de una dieta recomendada para mantener una buena salud.