La miel, por su parte, es un humectante natural. Estudios han demostrado que contiene antioxidantes, enzimas y propiedades que pueden ayudar a calmar la piel y retener humedad. Cuando se combina con el bicarbonato, la miel “suaviza el golpe” y evita que la mezcla reseque tanto como el bicarbonato solo.Química
Pero aquí viene la realidad importante:
Aunque esta combinación es popular en blogs y redes, los dermatólogos suelen recomendar precaución. El bicarbonato es alcalino y puede alterar el pH natural de la piel (que es ligeramente ácido). Usarlo en exceso o de forma incorrecta puede irritar, resecar o debilitar la barrera cutánea. Por eso, la miel es clave: ayuda a contrarrestar un poco ese efecto.Comida