Otros hábitos que ayudan a cuidar la piel
Una mascarilla por sí sola no puede sustituir una rutina completa de cuidado facial.
Existen hábitos diarios que tienen un mayor impacto sobre la salud de la piel.
Utiliza protector solar
La radiación ultravioleta es uno de los principales factores relacionados con el envejecimiento prematuro.
Aplicar protector solar diariamente ayuda a proteger la piel incluso cuando el día está nublado.
Mantente hidratado
Beber suficiente agua contribuye al funcionamiento normal del organismo y favorece el estado general de la piel.
Consume alimentos ricos en antioxidantes
Frutas, verduras, frutos secos y legumbres aportan vitaminas y compuestos antioxidantes que forman parte de una alimentación saludable.
Descansa adecuadamente
Dormir entre siete y nueve horas permite que el organismo realice procesos normales de reparación durante la noche.
Evita fumar
El tabaco acelera el envejecimiento cutáneo y favorece la aparición de arrugas prematuras.
¿Quiénes deberían evitar esta receta?
Aunque la miel suele ser bien tolerada por la mayoría de las personas, el bicarbonato puede resultar irritante para algunas pieles.
Se recomienda evitar esta mezcla si:
Tienes piel muy sensible.
Presentas dermatitis.
Tienes heridas abiertas.
Padeces rosácea activa.
Has sufrido reacciones alérgicas a alguno de sus componentes.
Antes de aplicar cualquier producto casero sobre el rostro, es aconsejable realizar una pequeña prueba en una zona discreta de la piel.