Mito: Mientras más polvo se consuma, mejores serán los resultados.
Realidad: El exceso de calcio también puede ser perjudicial. Lo importante es mantener un consumo adecuado según las necesidades individuales.
Conclusión
La cáscara de huevo es un recurso que tradicionalmente se ha aprovechado por su elevado contenido de calcio y por el interés que ha despertado en la investigación nutricional. Preparada correctamente, puede representar una fuente adicional de este mineral, aunque no debe considerarse una solución milagrosa para los problemas óseos o articulares.
Mantener una alimentación equilibrada, realizar actividad física, obtener suficiente vitamina D y seguir las recomendaciones de los profesionales de la salud continúan siendo las estrategias más eficaces para cuidar los huesos a largo plazo.
Si estás considerando incorporar polvo de cáscara de huevo a tu dieta de manera habitual, especialmente si padeces una enfermedad crónica o tomas suplementos de calcio, consulta previamente con un profesional para asegurarte de que sea una opción adecuada para ti.