Vitamina K, relacionada con funciones normales del cuerpo como la coagulación sanguínea.
Vitamina C, que participa en diferentes procesos del organismo.
Potasio, un mineral involucrado en funciones musculares y nerviosas.
Folato o vitamina B9.
Fibra alimentaria.
Antioxidantes y otros compuestos naturales de origen vegetal.
Su aporte nutricional puede variar dependiendo de la cantidad consumida y de la forma en que se prepare.
Un alimento que favorece la hidratación diaria
Uno de los aspectos más conocidos del apio es su gran cantidad de agua. Mantener una hidratación adecuada es esencial para el correcto funcionamiento del organismo.
Consumir alimentos ricos en agua, como frutas y verduras, puede ayudar a complementar la ingesta diaria de líquidos.
El apio, por su textura crujiente y su sabor suave, es una alternativa interesante para quienes desean aumentar el consumo de alimentos frescos y naturales.