Contiene compuestos naturales como:
Gingeroles.
Shogaoles.
Antioxidantes.
Vitaminas y minerales en pequeñas cantidades.
Diversos estudios han investigado estos compuestos por su posible relación con la salud cardiovascular y la respuesta inflamatoria del organismo. Aunque los resultados son prometedores en algunos aspectos, todavía no existe evidencia suficiente para afirmar que el jengibre trate enfermedades circulatorias.
¿Cómo puede formar parte de una rutina saludable?
Consumido con moderación, el té de jengibre puede ser una bebida reconfortante que complemente un estilo de vida saludable.
Además de aportar líquidos al organismo, puede convertirse en una alternativa a las bebidas azucaradas y formar parte de una alimentación rica en alimentos naturales.
Receta de té de jengibre
Ingredientes
1 trozo de jengibre fresco de aproximadamente 3 a 5 centímetros.
2 tazas de agua.
Jugo de medio limón (opcional).
1 cucharadita de miel natural (opcional).
Preparación
Lava bien el jengibre y córtalo en rodajas finas.
Coloca el agua en una olla y llévala a ebullición.
Agrega el jengibre y cocina a fuego bajo durante 10 minutos.
Retira del fuego y deja reposar otros 5 minutos.
Cuela la infusión.
Si lo deseas, añade unas gotas de limón o una pequeña cantidad de miel.
Puedes disfrutar esta bebida caliente o tibia.
Otros hábitos que ayudan a cuidar la circulación
Ninguna infusión sustituye los beneficios de un estilo de vida saludable. Para favorecer una buena circulación también se recomienda:
Caminar todos los días
Realizar caminatas de 20 a 30 minutos ayuda a activar los músculos de las piernas y favorece el retorno de la sangre.
Mantener una buena hidratación
Beber suficiente agua contribuye al funcionamiento normal del organismo.