Favorecer la hidratación superficial.
Dejar la piel con una sensación de suavidad.
Complementar el cuidado facial gracias a sus propiedades humectantes.
No debe utilizarse si existe alergia a los productos derivados de las abejas.
Hábitos que ayudan a mantener una piel radiante
La apariencia de la piel depende mucho más de los hábitos diarios que de una mascarilla ocasional.
1. Mantén una buena hidratación
Beber suficiente agua ayuda al funcionamiento general del organismo.
2. Consume frutas y verduras
Son una fuente importante de vitaminas, minerales y antioxidantes.
3. Usa protector solar todos los días
La protección frente a los rayos ultravioleta es una de las medidas más eficaces para cuidar la piel y prevenir el envejecimiento prematuro.
4. Duerme lo suficiente
Durante el descanso nocturno la piel participa en diversos procesos de reparación.
5. Evita fumar
El tabaco acelera el envejecimiento cutáneo y afecta la producción de colágeno.
6. Limpia tu rostro diariamente
Eliminar maquillaje, polvo y exceso de grasa ayuda a mantener la piel saludable.
7. Utiliza productos adecuados para tu tipo de piel
Cada persona tiene necesidades diferentes.
¿Qué resultados puedes esperar?
Muchas personas notan que la piel luce más suave y fresca inmediatamente después de utilizar la mascarilla. Sin embargo, estos efectos suelen ser temporales.
Las arrugas profundas, las manchas persistentes o el acné requieren un tratamiento específico indicado por un profesional de la salud cuando sea necesario.
¿Quiénes deben evitar esta mascarilla?
No se recomienda utilizarla en los siguientes casos: