Las frases como โvacรญa los hospitalesโ, โcura todas las enfermedadesโ o โlos mรฉdicos no quieren que lo sepasโ son seรฑales frecuentes de desinformaciรณn. La Administraciรณn de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos advierte que un producto promocionado como tratamiento para una enfermedad, sin haber demostrado seguridad y eficacia, puede constituir un fraude sanitario.
Tambiรฉn hay que diferenciar las semillas utilizadas como alimento de los extractos, aceites y cรกpsulas concentradas. Estos productos pueden aportar dosis mucho mayores, interactuar con medicamentos o tener ingredientes no declarados. El hecho de que algo proceda de una planta no garantiza que sea seguro.
Para incorporar semillas a la alimentaciรณn se pueden aรฑadir pequeรฑas porciones a la avena, el yogur, las ensaladas o los panes caseros. La linaza suele aprovecharse mejor molida, mientras que la chรญa absorbe bastante lรญquido. Quienes tienen dificultades para tragar, enfermedades intestinales o restricciones alimentarias deben consultar antes de aumentar bruscamente su consumo. Tambiรฉn conviene beber lรญquidos suficientes cuando se incrementa la fibra.
Las personas con diabetes, presiรณn alta o enfermedades cardรญacas no deben suspender sus medicamentos para probar una semilla. En el caso del cรกncer, reemplazar un tratamiento profesional por un producto natural puede permitir que la enfermedad avance y disminuir las posibilidades de controlarla.