Precauciones:
No cubras la mezcla con vendajes herméticos ni la dejes actuar durante toda la noche. El ajo fresco puede causar irritación intensa e incluso quemaduras químicas en algunas personas. Suspende el uso si aparece ardor, dolor, enrojecimiento o ampollas.
Si la uña se vuelve muy gruesa, se desprende, causa dolor o los cambios se extienden a varias uñas, conviene buscar una evaluación profesional. Las alteraciones de las uñas no siempre tienen la misma causa y un diagnóstico adecuado permite elegir el tratamiento correcto.
El ajo puede formar parte de una rutina casera de cuidado, pero la mejor estrategia para unas uñas saludables sigue siendo combinar buena higiene, pies secos y atención profesional cuando los cambios persisten.