El tomillo es una planta solar, cálida y purificadora, ideal para fortalecer el ánimo y acompañar procesos de equilibrio inmunológico. En esta receta te enseño cómo preparar un alcohol de tomillo artesanal, perfecto para usar como loción, spray o base de extractos.
Asegurate de que los tronquitos estén bien secos, al punto de quebrarse fácilmente. No deben mantenerse flexibles. Usá preferentemente las hojitas y flores, evitando el exceso de tallos gruesos.
Cuanto más vegetal uses, más intenso será el aroma. Un macerado oscuro y algo pegajoso indica una alta concentración de principios activos… ¡y un perfume herbal increíblemente mágico!