Un concentrado de antioxidantes
Una de las cosas más sorprendentes de la semilla de aguacate es su alto contenido de antioxidantes. Estos compuestos ayudan a combatir el daño que provocan los radicales libres en el cuerpo, responsables del envejecimiento prematuro y de enfermedades degenerativas. Algunas investigaciones señalan que la semilla concentra incluso más antioxidantes que la propia pulpa, lo cual la convierte en un aliado para cuidar la piel y reforzar las defensas.
Apoyo para el corazón
El aguacate es famoso por sus grasas saludables, pero la semilla también aporta lo suyo. Contiene fibras y compuestos que pueden ayudar a reducir los niveles de colesterol malo (LDL) y mejorar la circulación sanguínea. Consumida en polvo o en té, puede favorecer la salud cardiovascular, algo que hoy en día es vital por el estilo de vida tan sedentario que llevamos muchos.
