Debido a la acción exfoliante del bicarbonato, esta preparación no debe utilizarse todos los días.
Generalmente basta con una aplicación semanal o cada quince días, dependiendo de la sensibilidad de la piel.
Si aparece irritación, picazón, ardor o enrojecimiento persistente, es recomendable suspender su uso.
Consejos para mantener una piel saludable
Una mascarilla casera solo representa un pequeño complemento dentro del cuidado facial.
Existen hábitos diarios que ofrecen un mayor beneficio para la apariencia general de la piel.
Usa protector solar todos los días
La radiación ultravioleta es uno de los principales factores relacionados con el envejecimiento prematuro.
Aplicar protector solar diariamente ayuda a proteger la piel incluso cuando el cielo está nublado.
Mantén una buena hidratación
Consumir suficiente agua favorece el funcionamiento normal del organismo y contribuye al bienestar general de la piel.
Sigue una alimentación equilibrada
Las frutas, verduras, legumbres, semillas y frutos secos aportan vitaminas, minerales y antioxidantes que forman parte de una alimentación saludable.
Descansa lo suficiente
Dormir entre siete y nueve horas cada noche favorece los procesos normales de renovación celular.
Evita fumar
El tabaco acelera el deterioro del colágeno y puede favorecer la aparición temprana de líneas de expresión.
¿Quiénes deberían evitar esta receta?
Aunque la miel y el yogur suelen ser bien tolerados, el bicarbonato puede resultar demasiado fuerte para algunas personas.
Es preferible evitar esta mascarilla si:
Tienes rosácea activa.
Presentas dermatitis.
Tu piel es extremadamente sensible.
Existen heridas abiertas.
Has sufrido reacciones alérgicas a alguno de sus ingredientes.
Antes de utilizar cualquier preparación casera sobre el rostro, realiza una pequeña prueba en una zona discreta de la piel y espera 24 horas para comprobar si aparece alguna reacción.
Otras alternativas para cuidar la piel