Preparación paso a paso
Calienta el agua hasta que hierva.
Apaga el fuego y añade el orégano y la linaza.
Tapa y deja reposar 10 minutos.
Agrega el jengibre, mezcla y reposa 5 minutos más.
Cuela (si lo prefieres; si usas linaza molida, puedes no colar).
Añade el limón y, si quieres, la miel.
Tómala tibia.
Cómo tomarla (modo de consumo)
Opción suave: 3 a 4 veces por semana, por la mañana.
Opción puntual: 5 días seguidos y luego descanso de 7 días.
Si te suelta demasiado el intestino, reduce la cantidad o la frecuencia. Si te cae pesada, toma la mitad de la porción o úsala después del desayuno.
Por qué se potencia con linaza, jengibre y limón
Linaza (fibra soluble)
La linaza aporta fibra que puede ayudar a formar heces con mejor consistencia y facilitar el tránsito. Para que funcione bien, necesita agua suficiente durante el día.
Jengibre (confort digestivo)
El jengibre se asocia con mejor tolerancia digestiva en algunas personas: menos pesadez y mejor manejo de náuseas leves.
Limón (sabor y apoyo a la digestión)
El limón no “depura” por sí mismo, pero mejora el sabor y puede estimular la salivación y la digestión, además de ayudar a que el hábito sea más fácil de sostener.
Beneficios posibles (realistas) de esta infusión