El ajo: un alimento con una larga tradición
El ajo ha sido utilizado durante siglos tanto en la cocina como en preparaciones tradicionales.
Entre sus principales componentes destacan:
Alicina.
Compuestos azufrados.
Antioxidantes.
Vitamina C.
Manganeso.
Selenio.
Algunas investigaciones han estudiado la posible relación del ajo con la salud cardiovascular, especialmente cuando forma parte de una alimentación equilibrada. Sin embargo, no debe considerarse un tratamiento para enfermedades del corazón.
El aceite de oliva: una grasa saludable
El aceite de oliva extra virgen es uno de los pilares de la dieta mediterránea.
Aporta:
Grasas monoinsaturadas.
Polifenoles.
Vitamina E.
Antioxidantes naturales.
Diversos estudios han asociado su consumo habitual, dentro de una dieta saludable, con un mejor perfil cardiovascular.
Una crema casera inspirada en ingredientes tradicionales
Esta preparación puede utilizarse como acompañamiento de diferentes comidas.