Antioxidantes que ayudan a proteger las células frente al estrés oxidativo.
Nutrientes importantes para el funcionamiento normal del organismo.
Compuestos vegetales presentes de forma natural.
Además, el ajo es un ingrediente muy utilizado dentro del patrón de alimentación mediterráneo, considerado uno de los más saludables del mundo.
Cómo preparar el ajo correctamente
Para aprovechar mejor la formación de alicina, muchos especialistas recomiendan:
Pelar un diente de ajo fresco.
Cortarlo o machacarlo ligeramente.
Esperar entre 5 y 10 minutos antes de consumirlo.
Este breve reposo favorece la formación de la alicina antes de que el ajo entre en contacto con el calor o los jugos digestivos.
Una receta sencilla con ajo y miel
Una de las preparaciones tradicionales más conocidas combina ajo y miel.
Ingredientes
5 dientes de ajo.
½ taza de miel pura.
Un frasco de vidrio con tapa.
Preparación
Pela los dientes de ajo.
Córtalos en láminas finas o machácalos ligeramente.
Colócalos dentro del frasco.
Agrega la miel hasta cubrir completamente el ajo.
Mezcla suavemente.
Deja reposar durante 24 horas antes de consumir.
Muchas personas incorporan una pequeña cantidad dentro de su rutina alimentaria.
Hábitos que complementan este tipo de preparación
El consumo de ajo por sí solo no garantiza una buena salud.
Para cuidar el organismo también es recomendable: