Entre los más comunes se encuentran:
Estrés y ansiedad.
Uso excesivo del teléfono móvil antes de dormir.
Consumo de cafeína durante la tarde o la noche.
Horarios irregulares para acostarse.
Cenas muy abundantes.
Ambientes con mucho ruido o demasiada luz.
Identificar estos factores suele ser el primer paso para mejorar el descanso.
Ingredientes naturales que tradicionalmente se utilizan para relajarse
Algunos alimentos y plantas han sido utilizados durante generaciones como parte de las rutinas nocturnas.
Manzanilla
Es una de las infusiones más populares antes de dormir gracias a su sabor suave y a su uso tradicional como bebida relajante.
Canela
Además de aportar aroma, suele incorporarse a bebidas calientes durante las noches.
Plátano
Es una fuente natural de potasio y magnesio, minerales que participan en el funcionamiento normal de los músculos y del sistema nervioso.
Avena
Consumida en la cena o en una bebida caliente, puede formar parte de una alimentación equilibrada antes de acostarse.
Leche tibia
Muchas personas la incluyen dentro de su rutina nocturna por tradición y comodidad.
Una infusión relajante para la noche
Esta receta combina ingredientes sencillos que pueden formar parte de un momento de relajación antes de dormir.
Ingredientes
1 taza de agua.
1 bolsita o una cucharada de flores de manzanilla.
1 rama pequeña de canela.
Una cucharadita de miel (opcional).
Preparación
Lleva el agua a ebullición.
Agrega la manzanilla y la canela.
Cocina durante cinco minutos.
Retira del fuego y deja reposar otros cinco minutos.
Cuela la bebida.
Si lo deseas, añade una pequeña cantidad de miel.
Puedes disfrutar esta infusión aproximadamente una hora antes de acostarte.
Hábitos que favorecen un sueño reparador
Además de cualquier bebida relajante, estos hábitos suelen tener un mayor impacto en la calidad del descanso.
Mantén un horario fijo
Procura acostarte y levantarte a la misma hora todos los días.