Aceite de oliva y salud renal: cómo incorporarlo de manera saludable

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El aceite de oliva tampoco tiene la capacidad de disolver cálculos renales, reducir por sí solo la creatinina ni recuperar un riñón lesionado. Quienes presentan una enfermedad renal necesitan seguimiento médico y un plan de alimentación ajustado a sus análisis.

 

La importancia de controlar la sal

Una de las medidas alimentarias más importantes para proteger los riñones es moderar el sodio. El exceso de sal puede favorecer la retención de líquidos y dificultar el control de la presión arterial.

 

Gran parte del sodio consumido no proviene únicamente del salero. También puede encontrarse en embutidos, sopas instantáneas, cubitos de caldo, salsas comerciales, comida rápida, galletas saladas y productos enlatados.

 

El aceite de oliva puede ayudar a dar sabor a las comidas sin depender tanto de salsas procesadas. Puede combinarse con limón, ajo, cebolla, pimienta, orégano, perejil u otras hierbas aromáticas. Estas mezclas hacen que los vegetales resulten más agradables sin necesidad de utilizar demasiada sal.

 

Aderezo de aceite de oliva para comidas saludables

En lugar de beber el aceite directamente, una manera práctica de aprovecharlo es utilizarlo como parte de un aderezo casero.