La hidratación diaria debe basarse principalmente en agua. El limón puede añadirse para mejorar el sabor, pero el bicarbonato no es un ingrediente indispensable.
Personas que deben evitar esta bebida
Las personas con enfermedad renal, insuficiencia cardíaca, presión arterial alta, retención de líquidos o dietas restringidas en sodio no deberían consumir bicarbonato sin orientación médica.
También deben tener precaución quienes presentan gastritis, úlceras, reflujo, inflamación abdominal frecuente o problemas intestinales. Aunque el bicarbonato puede reducir temporalmente la acidez, también puede producir gases y distensión.
Las mujeres embarazadas o que estén amamantando deben consultar antes de utilizarlo de forma habitual. Tampoco debe administrarse a niños como remedio casero.
Las personas mayores pueden ser más sensibles a los cambios de líquidos, minerales y presión arterial. En estos casos, una recomendación profesional es especialmente importante.
Interacción con medicamentos
El bicarbonato puede modificar la forma en que el organismo absorbe o elimina ciertos medicamentos. Esto podría reducir su efecto o aumentar la posibilidad de reacciones adversas.
Quienes toman medicamentos para la presión arterial, el corazón, los riñones, la diabetes o la acidez deben consultar antes de consumir esta mezcla.