Tratamientos utilizados para los hongos
El tratamiento depende de la cantidad de uñas afectadas, el grosor, la extensión de la infección y el estado general de la persona.
En casos leves, un profesional puede recomendar una solución, crema o esmalte antifúngico diseñado específicamente para las uñas. Estos productos deben aplicarse durante el tiempo indicado, incluso cuando los resultados no sean inmediatos.
Las infecciones extensas pueden requerir medicamentos antifúngicos por vía oral. Estos tratamientos necesitan supervisión médica porque pueden tener efectos secundarios e interactuar con otros medicamentos. En determinadas personas se realizan análisis antes o durante el tratamiento.
También puede ser necesario recortar, limar o retirar cuidadosamente las partes sueltas de la uña para facilitar la aplicación del medicamento. Este procedimiento debe realizarse con instrumentos limpios y sin provocar heridas.
Cuidados que pueden realizarse en casa
Los hábitos de higiene no reemplazan el tratamiento, pero pueden ayudar a controlar la humedad y reducir la posibilidad de reinfección.
Los pies deben lavarse diariamente y secarse cuidadosamente, especialmente entre los dedos. Es recomendable cambiar los calcetines cuando estén húmedos y alternar los zapatos para permitir que se ventilen.