Las semillas de calabaza contienen grasas insaturadas, proteínas vegetales y magnesio. Remojadas y licuadas, aportan una consistencia suave. Es preferible elegirlas naturales y sin sal, y conservarlas bien cerradas y sin humedad.
El clavo de olor proporciona una nota cálida y especiada. Debido a que su sabor es concentrado, basta una unidad para toda la preparación. Usar más no significa obtener mejores resultados y podría hacer que la bebida sea irritante o desagradable.
Receta de bebida casera
Ingredientes para dos porciones pequeñas
2 cucharadas de semillas de calabaza naturales y sin sal
2 cucharadas de coco rallado sin azúcar
1 diente de ajo pequeño, pelado
1 clavo de olor entero
2 tazas de agua potable
Una pizca de canela, opcional
Preparación paso a paso
Primero, coloca las semillas de calabaza en un recipiente, cúbrelas con agua y déjalas en remojo durante unas cuatro horas. Después, desecha esa agua y enjuaga las semillas. Este paso facilita el licuado, aunque no convierte la bebida en un tratamiento digestivo.
Calienta las dos tazas de agua junto con el clavo de olor. Cuando empiece a hervir suavemente, apaga el fuego y deja reposar durante cinco minutos. Retira el clavo antes de continuar. Así se obtiene su aroma sin dejar fragmentos duros en la mezcla.