La vitamina D participa en la absorción del calcio y contribuye al mantenimiento de los músculos y los huesos. Puede obtenerse mediante una exposición solar prudente y alimentos como pescados grasos, yema de huevo y lácteos fortificados, pero un dolor intenso o persistente necesita evaluación profesional.
Receta: Hierve una taza de agua, añade media cucharadita de cúrcuma y un pequeño trozo de jengibre. Apaga el fuego, deja reposar durante cinco minutos y cuela la bebida. Puedes agregar unas gotas de limón y una pizca de pimienta negra de manera opcional. Disfrútala tibia como complemento de una rutina equilibrada, sin utilizarla para reemplazar tratamientos médicos.
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