Por la noche puede repetirse la aplicación de una crema hidratante. No es necesario elaborar mezclas con ingredientes de cocina. El limón, el bicarbonato, el vinagre, la pasta dental y el agua oxigenada pueden irritar la piel, provocar quemaduras o empeorar las manchas, especialmente cuando la zona se expone posteriormente al sol.
Si se utiliza un producto cosmético nuevo, conviene probar una pequeña cantidad en una zona limitada y observar la reacción antes de extenderlo. Si aparecen ardor, picazón, inflamación o enrojecimiento intenso, debe suspenderse. Los cosméticos sin etiqueta, procedencia o lista completa de ingredientes tampoco son recomendables.
Hay que tener cuidado con las cremas anunciadas para “blanquear” la piel rápidamente. La Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos advierte que algunos productos pueden contener mercurio o hidroquinona sin autorización y causar problemas graves. Los tratamientos para manchas persistentes deben elegirse con orientación dermatológica.
No todas las manchas son iguales. Una marca que cambia rápidamente de tamaño, color o forma, presenta bordes irregulares, sangra o no cicatriza necesita evaluación profesional. Un dermatólogo puede determinar si se trata de una mancha solar común o de otro problema que requiera atención.