Estos cambios no deberían considerarse una consecuencia inevitable que no tiene solución. Una alimentación adecuada y el entrenamiento de fuerza adaptado pueden ayudar a conservar la función muscular y mejorar la seguridad al moverse.
¿Qué aportan las semillas?
Las semillas concentran diferentes nutrientes en pequeñas porciones. Dependiendo de la variedad, pueden aportar proteína vegetal, magnesio, zinc, calcio, vitamina E, fibra y ácidos grasos.
Sin embargo, una cucharada contiene una cantidad limitada de proteína. Por eso, las semillas funcionan mejor como complemento de huevos, pescado, pollo, leche, yogur, queso, legumbres, tofu u otras fuentes proteicas.
Su contenido de grasas y fibra también puede aumentar la sensación de saciedad. Esto puede ser útil para algunas personas, pero los adultos mayores con poco apetito no deberían consumir grandes cantidades justo antes de las comidas principales.
Semillas de calabaza
Las semillas de calabaza son una opción práctica para complementar ensaladas, sopas, yogures y preparaciones con avena. Aportan proteína vegetal, grasas y minerales como el magnesio.
Pueden consumirse naturales o ligeramente tostadas, preferiblemente sin exceso de sal. Cuando existen dificultades para masticar, es posible triturarlas hasta obtener un polvo y añadir una pequeña cantidad a los alimentos.