Mantener una alimentación equilibrada, realizar actividad física según las capacidades personales, disfrutar del aire libre con protección y acudir a controles médicos son medidas más responsables que depender únicamente de una cápsula.
Escuchar las señales del cuerpo permite actuar a tiempo. Si el dolor se repite o interfiere con las actividades diarias, lo mejor es buscar orientación profesional para identificar la causa y recibir el cuidado adecuado.