👉”EL NARCISISTA HUMANITARIO: EL QUE AYUDA A TODOS… MENOS A QUIENES TIENE CERCA”
Hay una verdad incómoda que pocas personas se atreven a decir.
No todos los que hacen el bien tienen un buen corazón.
Algunas personas ayudan, donan, aconsejan, escuchan y parecen seres humanos ejemplares… pero detrás de esa imagen existe una necesidad desesperada de ser admirados.
Son los héroes de las redes sociales.
Los salvadores de desconocidos.
Los que publican cada acto de bondad.
Los que siempre necesitan que alguien les diga:
“Qué gran persona eres.”
Y si nadie lo dice, se encargan de recordarlo.
Quizás conociste a alguien así.
Una persona que parecía generosa con el mundo entero, pero era fría, indiferente o cruel con quienes compartían su vida.
Ayudaba a todos, excepto a su pareja.
Escuchaba a todos, excepto a sus hijos.
Tenía tiempo para todos, excepto para quienes realmente lo necesitaban.
Porque su objetivo no era ayudar.
Su objetivo era ser admirado.
La ayuda genuina nace de la empatía.
La ayuda interesada nace de la necesidad de validación.