El huevo es uno de los alimentos más conocidos y consumidos en el mundo. Se prepara hervido, revuelto, en tortilla, acompañado de vegetales o como ingrediente de numerosas recetas. A pesar de su popularidad, durante muchos años también fue protagonista de un intenso debate relacionado con el colesterol y la salud cardiovascular.
Quizás hayas escuchado a alguien decir que comer huevos todos los días es malo para el corazón. O tal vez viste publicaciones asegurando exactamente lo contrario: que consumir varios huevos diariamente transforma los músculos, mejora la memoria y protege el organismo de numerosas enfermedades.
La realidad necesita un poco más de equilibrio.
Los huevos son alimentos nutritivos que aportan proteínas de alta calidad, colina, vitaminas y carotenoides como la luteína y la zeaxantina. Sin embargo, sus efectos dependen de la cantidad consumida, el resto de la alimentación y las necesidades particulares de cada persona. (PMC)
Entonces, ¿qué puede ocurrir en tu organismo cuando incluyes huevos regularmente en tu alimentación? Vamos a analizarlo de manera sencilla y responsable.
Tu cuerpo recibe proteínas de alta calidad
Una de las características nutricionales más conocidas del huevo es su aporte de proteínas.
Las proteínas están formadas por aminoácidos y participan en numerosos procesos del organismo. Son necesarias para mantener y reparar diferentes tejidos.
Para las personas físicamente activas, consumir suficiente proteína es especialmente importante dentro de un plan de alimentación adecuado.
Esto no significa que comer huevos automáticamente hará crecer los músculos.
El desarrollo de masa muscular depende también del entrenamiento de resistencia, el descanso, la cantidad total de energía consumida y el aporte de proteínas procedente de toda la alimentación.