Conservar la fuerza muscular después de los 70 años es importante para caminar con seguridad, levantarse de una silla, subir escaleras y realizar las actividades cotidianas con mayor independencia. Con el envejecimiento, el cuerpo puede perder progresivamente masa muscular, especialmente cuando existe poca actividad física o una alimentación insuficiente.
En las redes sociales suelen aparecer imágenes que presentan una semilla o una cucharada de algún alimento como si fuera capaz de transformar los músculos en pocos días. La realidad es más equilibrada. Ninguna semilla construye músculo por sí sola, pero algunas pueden complementar una alimentación nutritiva gracias a su contenido de proteína vegetal, grasas saludables, fibra, vitaminas y minerales.
El beneficio se obtiene al combinar estos alimentos con proteínas suficientes, ejercicios adaptados, hidratación, descanso y supervisión profesional cuando exista alguna enfermedad.
¿Por qué se pierde masa muscular con la edad?
La disminución progresiva de la masa, la fuerza y el funcionamiento muscular relacionada con el envejecimiento se conoce como sarcopenia. No todas las personas la experimentan con la misma intensidad.
El sedentarismo, las enfermedades crónicas, la falta de apetito, una dieta baja en proteínas y permanecer mucho tiempo en cama pueden acelerar la pérdida muscular. Las señales más comunes incluyen caminar más despacio, cansarse rápidamente, tener dificultad para levantarse o sufrir caídas frecuentes.