3. Un impacto emocional inesperado
Pedro, de 69 años, vive en Oaxaca.
Un día comenzó a cocinar huevos con sus nietos los fines de semana.
El aroma del desayuno llenaba la cocina.
Lo curioso es que no solo estaba comiendo mejor.
También se sentía más acompañado.
Compartir comidas puede fortalecer la conexión familiar.
Y el bienestar emocional también influye en la salud física.Salud
A veces, el músculo se fortalece no solo con nutrientes, sino también
influye en la salud física.Salud
A veces, el músculo se fortalece no solo con nutrientes, sino también con momentos compartidos.
Pero el siguiente punto toca algo aún más profundo.