Si al leer esto usted identificó varios de estos puntos, no se desanime ni viva con miedo. El enemigo quiere que crea que todo está perdido, pero la realidad es que mayor es el que está en usted que el que está en el mundo. La brujería tiene límites, pero el poder de la Sangre de Jesús es ilimitado.
Pasos a seguir:
1. No se culpe: Entienda que no fue su falta de amor lo que causó esto, sino una influencia externa que está cegando a su pareja.
2. Guerra Espiritual: La guerra espiritual se gana en rodillas. Clame por la protección de su hogar y la liberación de la mente de su cónyuge. Use la Palabra de Dios como espada.
3. Busque Cobertura: Es vital estar plantado en una congregación; si siente que no maneja temas de guerra espiritual, busque ayuda idónea. No dude en acercarse a su pastor o a un ministerio de liberación de confianza para que oren juntos por la ruptura de pactos oscuros y cualquier atadura de subyugación. Recuerde que en la unidad hay fuerza.
Dios es restaurador de lo que la oruga comió. Lo que el enemigo quiso usar para destruir, Dios lo puede usar para testimoniar su poder de liberación. ¡No suelte su matrimonio, luche por él en oración!