– Ataque estratégico a la sexualidad: Comúnmente, lo primero que buscan atar es el apetito sexual. En muchos casos, envían enfermedades o molestias repentinas en la mujer (como picazón intensa, salpullido o mal olor inexplicable médicamente) con el fin de generar asco en el esposo y evitar que la toque, rompiendo así la unión de “una sola carne”.
3. Síntomas Físicos y Espirituales en la Víctima
Tanto la persona que se va como la que se queda pueden sufrir manifestaciones en su cuerpo.
– Dolores inexplicables: Dolores de cabeza constantes, dolor de columna, opresión en el pecho o malestar general en el cuerpo sin un diagnóstico médico claro que lo explique.
– Confusión mental: Mareos, dificultad para concentrarse, olvidos frecuentes o sentirse “nublado” espiritualmente. La persona no logra razonar con claridad sobre su propia vida.
– Alteración del sueño: Pesadillas recurrentes, sensación de ahogo al dormir, o despertar a la misma hora de la noche (especialmente entre las 12:00, 3:00 o 4:00 a.m.) con inquietud, ansiedad o tristeza profunda sin razón.
– Sueños de persecución: Es frecuente tener pesadillas específicas donde son acosados o perseguidos por animales agresivos. Normalmente sueñan con un perro que los sigue, una serpiente que los acecha o un toro enfurecido, lo cual refleja la presión y el acoso en el mundo espiritual.