Con el tiempo, quienes lo toman regularmente suelen sentir:
Menos hinchazón abdominal
Rostro menos inflamado por las mañanas
Una vitalidad más tranquila y sostenida (no esa energía nerviosa de un café)
El secreto está en cómo la preparas
Para aprovechar mejor sus cualidades:
Usa hojas secas o frescas de buena calidad
No la hierves fuerte: mejor infusiona en agua caliente (no hirviendo) durante 5-8 minutos
Tómalo preferiblemente por las mañanas o media tarde
Puedes combinarla suavemente con limón o un toque de miel para mejorar el sabor
Una taza al día suele ser suficiente para notar sus efectos suaves. La constancia es más importante que la cantidad.
Importante: Este artículo es solo informativo y no sustituye el consejo de un profesional de la salud. Si tienes alguna condición médica, tomas medicamentos o estás embarazada, consulta siempre a tu médico antes de incorporar nuevos hábitos. Cada cuerpo es diferente y lo que funciona para uno puede no ser ideal para otro.