Se conservan en la nevera durante 2 a 3 días. Para servirlas, caliéntalas unos segundos en la sartén o en el microondas.
Resultado
Quedan suaves, flexibles, ligeras y con un delicioso sabor. Son una opción rica en proteína y muy saciante para disfrutar con rellenos dulces o salados. 🥞