Etapa 1: Preparar la base de café
En un recipiente mediano, combine las 4 cucharadas de café instantáneo con los 20 ml de leche. Mezcle vigorosamente con una cuchara o batidor pequeño hasta que el café se disuelva completamente en la leche, formando una pasta o concentrado líquido uniforme y sin grumos. Este paso es fundamental para asegurar que el sabor del café se distribuya uniformemente en todo el helado sin dejar cristales de café sin disolver.
Etapa 2: Incorporar la leche condensada
Agregue las 3 cucharadas de leche condensada a la mezcla de café y leche. Bata enérgicamente con un batidor manual o una cuchara hasta obtener una mezcla homogénea, suave y completamente integrada. La mezcla debe adquirir un color marrón cremoso uniforme y una consistencia espesa y sedosa. Asegúrese de que no queden grumos ni separaciones en la preparación.Leche fresca
Etapa 3: Añadir la crema batida
Vierta los 400 ml de crema para batir endulzada en un recipiente grande y profundo. Si la crema no está previamente endulzada, puede batirla hasta alcanzar picos suaves antes de añadir la mezcla de café. Incorpore la preparación de café, leche condensada y leche a la crema batida, mezclando suavemente con movimientos envolventes de abajo hacia arriba utilizando una espátula de silicona o un batidor. Es crucial mezclar con delicadeza para mantener el aire incorporado en la crema, lo que garantizará una textura ligera y esponjosa en el helado final. Continúe mezclando hasta que todos los ingredientes estén completamente integrados y la mezcla tenga un color uniforme.