Tras ese inesperado acontecimiento, Karina permaneció ingresada en la Unidad de Cuidados Intensivos. Su familia informó que continuaba en estado delicado, pero consciente y mostrando avances en su recuperación. Aunque todavía no hablaba, comprendía lo que le decían y sus signos vitales se mantenían estables.
Motivado por lo vivido, su padre compartió un mensaje de fe y esperanza, animando a las personas a confiar en Dios y a no perder la esperanza aun en medio de los diagnósticos más difíciles.