Por tanto, el plátano puede acompañar una rutina nocturna saludable, pero no reemplaza esos hábitos.
Su ventaja es que resulta fácil de digerir para muchas personas, no necesita preparación y puede satisfacer el deseo de comer algo dulce sin recurrir a productos ultraprocesados.
El papel del potasio y el magnesio
El plátano es conocido por su contenido de potasio. Este mineral ayuda al funcionamiento de los nervios, participa en la contracción muscular y contribuye a mantener un ritmo cardíaco normal. (MedlinePlus)
También contiene una cantidad moderada de magnesio. Este nutriente participa en cientos de procesos del cuerpo, incluyendo el funcionamiento normal de músculos y nervios. (Oficina de Suplementos Dietéticos)
A partir de estos datos, algunas publicaciones concluyen que el plátano “relaja automáticamente” todo el cuerpo. Esa interpretación es demasiado simple.
Consumir alimentos con estos minerales forma parte de una alimentación saludable, pero una sola fruta no corrige necesariamente una deficiencia ni garantiza que desaparezcan los calambres nocturnos. Estos también pueden relacionarse con esfuerzo físico, medicamentos, problemas circulatorios, alteraciones nerviosas u otras situaciones.