Aunque son nutritivas, también concentran una cantidad considerable de calorías. Por eso, no es necesario agregar una cantidad excesiva. Media taza distribuida en toda la receta permite aprovechar su sabor sin convertir el snack en una opción demasiado calórica.
Las personas alérgicas a los frutos secos no deben consumir esta preparación. Las nueces pueden reemplazarse por semillas de girasol o calabaza, siempre que estas sean seguras para la persona.
¿Cuántas bolitas se pueden comer?
Una porción razonable puede estar formada por dos o tres bolitas, dependiendo de su tamaño y de las necesidades energéticas individuales. Pueden acompañarse con vegetales frescos, yogur natural o una porción pequeña de proteína.
El hecho de que una receta contenga ingredientes saludables no significa que pueda comerse sin límites. La cantidad total sigue siendo importante, especialmente para quienes buscan controlar el peso, la glucosa o la ingesta de calorías.
También conviene evitar salsas comerciales con demasiado sodio, azúcar o grasa. Una salsa casera de yogur natural con limón y hierbas puede ser una alternativa sencilla.
Cómo conservarlas correctamente
Después de hornearlas, deja enfriar las bolitas antes de guardarlas. Colócalas en un recipiente cerrado y mantenlas en el refrigerador durante un máximo aproximado de tres días.