Vitamina D, rodilla y fuerza en las piernas: qué sí se sabe y cómo cuidarla.

 

En resumen: corrija una carencia si existe, alimente el músculo, mueva la articulación con criterio y acuda al especialista. La vitamina D es materia prima, no un interruptor del dolor. Quien lleva meses con punzadas merece un diagnóstico, no un titular que prometa devolver las piernas de otro tiempo.

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