Se llama Bauhinia forficata: conocida como pezuña de vaca. Es un árbol nativo de Sudamérica, con flores blancas parecidas a orquídeas y hojas con esa forma característica que le dio el nombre. En medicina tradicional se usa hace siglos, y hoy tiene estudios clínicos que lo respaldan.
1. Baja el azúcar en sangre: porque frena su absorción en el intestino y su producción en el hígado.
Sus compuestos activos: flavonoides, beta-sitosterol y trigonelina actúan frenando la entrada del azúcar al intestino y reduciendo su producción en el hígado. Estudios en personas diabéticas mostraron reducciones significativas del azúcar en sangre con su uso regular.
2. Protege el páncreas: porque estimula las células que producen insulina.
Investigaciones mostraron que la infusión de sus hojas protege el páncreas, aumenta la actividad de las células que producen insulina y estimula su producción. O sea, no solo baja el azúcar sino que ayuda a tu cuerpo a generar su propia respuesta.
3. Baja el colesterol y los triglicéridos: porque tiene acción antioxidante sobre el hígado.
Un estudio clínico con 25 personas diabéticas que tomaron dos tazas de infusión por día durante 3 meses mostró una reducción importante de triglicéridos y colesterol total. Sus flavonoides también protegen el hígado del estrés oxidativo.