Vierte la mezcla en la budinera forrada. Da 2 o 3 golpecitos suaves contra la mesa para eliminar las burbujas grandes.
Hornea
Hornea a 220 °C durante 30–40 minutos. La superficie debe quedar bien dorada, los bordes firmes y el centro todavía debe temblar suavemente al mover el molde.
Enfría correctamente
Deja reposar el cheesecake durante 1 hora a temperatura ambiente. Después refrigéralo por un mínimo de 4 horas, aunque queda mejor de un día para otro.
Desmolda y sirve
Levántalo con ayuda del papel para hornear. Para cortes limpios, pasa el cuchillo por agua caliente, sécalo y repite entre cada corte.
Tips importantes
Usa el queso crema a temperatura ambiente para evitar grumos.
No batas de más después de añadir los huevos.
El centro no debe quedar completamente firme al salir del horno.
Es normal que el cheesecake baje un poco al enfriarse.
Para una superficie más oscura, hornea los últimos 3–5 minutos a 230 °C, vigilándolo constantemente.