Distribuye los cubitos de gelatina de limón dentro del molde. Vierte lentamente la mezcla cremosa y acomoda suavemente los cubitos con una espátula para que queden bien repartidos.
Refrigera durante 3 a 4 horas como mínimo, o hasta que la gelatina esté completamente firme.
4. Desmolda y sirve
Pasa cuidadosamente un palillo o una espátula delgada alrededor del borde del molde.
Sumerge solamente la parte exterior del molde en agua tibia durante unos segundos. Coloca un plato encima y voltea con cuidado.
Puedes humedecer ligeramente el plato antes de desmoldar para poder deslizar y centrar fácilmente la gelatina.
Consejitos
Utiliza el queso crema y la leche evaporada a temperatura ambiente para obtener una mezcla más uniforme. Espera a que la gelatina líquida esté fría antes de licuarla, ya que el calor puede derretir los cubitos. Para un corte limpio, utiliza un cuchillo ligeramente humedecido.
¡Una gelatina cremosa, refrescante y llena de cubitos brillantes de limón!