Al reflexionar sobre su experiencia, aseguró que considera lo sucedido un milagro de Dios y expresó que ninguna sensación se compara con saber que el Señor hizo por él algo que no podía lograr por sus propias fuerzas.
Finalmente, afirmó que atravesó uno de los momentos más difíciles de su vida, pero que ahora vive con una fe renovada. También declaró que Dios se ha manifestado claramente en su vida y que no existe mayor satisfacción que confiar en un Dios que ama y cuida de sus hijos. :::