Deja que el pan absorba la leche durante 2 a 4 minutos por cada lado. Debe quedar húmedo y suave, pero sin romperse.
No lo dejes demasiado tiempo si el pan está muy blando.
4. Pasa las rebanadas por huevo
Bate los huevos en un plato hondo.
Toma cada rebanada de pan con cuidado, deja escurrir un poquito el exceso de leche y pásala por el huevo batido por ambos lados.
5. Fríe las torrijas
Calienta aceite en una sartén a fuego medio.
Fríe las torrijas por ambos lados hasta que estén doradas, aproximadamente 2 a 3 minutos por lado.
No uses fuego muy alto porque se doran por fuera muy rápido y pueden quedar blandas o crudas por dentro.
6. Escurre y espolvorea
Retira las torrijas y colócalas sobre papel absorbente.
Mezcla azúcar con canela molida y espolvorea por encima mientras aún están calientitas.
Cómo deben quedar
Deben quedar doraditas por fuera, suaves y jugosas por dentro, con sabor a leche, canela y un toque cítrico. La textura ideal es húmeda, pero no deshecha.
Tips de la abuela
Usa pan del día anterior para que no se rompa al remojarlo.