De hecho, el sodio presente en el bicarbonato puede ser inconveniente para ciertas personas con enfermedad renal, presión arterial elevada, retención de líquidos o problemas del corazón.
Ante cambios en la orina, dolor intenso en la espalda, hinchazón o dificultad para orinar, se debe buscar atención médica en lugar de depender de un remedio casero.
Preparación moderada de agua con limón y bicarbonato
No existe una dosis universal apropiada para todas las personas. La cantidad que aparece en redes sociales puede ser excesiva para alguien con una condición de salud o que toma determinados medicamentos.
La siguiente preparación utiliza una porción pequeña y está pensada únicamente como bebida ocasional para adultos sanos.
Ingredientes
Un vaso de agua, aproximadamente 250 mililitros.
El jugo de un cuarto de limón.
Una pizca pequeña de bicarbonato de sodio, no más de un octavo de cucharadita.
Preparación
Sirve el agua en un vaso grande. Agrega el jugo de limón y mezcla. Incorpora una pizca de bicarbonato lentamente, ya que comenzará a producir espuma.
Espera hasta que la reacción disminuya antes de beber. No llenes el vaso completamente para evitar que el líquido se derrame.