istoria de los buñuelos de calabacín, feta y espinaca

504073872 122131599722662243 4999733298880068843 n 780x470 1 768x463

Paso 1: Preparación del calabacín

1 Lava y ralla los calabacines con piel (ahí está el sabor).

2 Coloca el calabacín rallado en un colador, añade un poco de sal y deja reposar 10 minutos para que suelte el exceso de agua.

3 Luego, exprímelo bien usando un paño limpio o tus manos de Hulk (¡cuidado con el splash!).

 

Paso 2: Las espinacas y la mezcla mágica

1 Si usas espinacas frescas, pícalas finamente y saltéalas un minuto para que pierdan volumen.

2 En un bol grande, mezcla el calabacín escurrido, las espinacas, el queso feta desmoronado y el huevo.

3 Añade la harina, el comino, la nuez moscada, sal y pimienta. Mezcla bien hasta que se forme una masa pegajosa pero manejable.

Si ves que está demasiado líquida, agrega un poquito más de harina

Paso 3: ¡Hora de freír!

1 Calienta una sartén grande con un chorrito de aceite de oliva a fuego medio-alto.

2 Con una cuchara grande o tus manos (¡con cariño!), forma pequeñas bolitas o tortitas con la masa.

3 Fríelas 3-4 minutos por lado hasta que estén doradas y crujientes.

4 Colócalas en papel absorbente para quitar el exceso de aceite.

 

Paso 4: Preparar el tzatziki

1 Mezcla el yogur con el pepino rallado y escurrido, el ajo, el jugo de limón, el aceite de oliva, el eneldo, sal y pimienta.

2 Revuelve bien y refrigera por 15-30 minutos antes de servir (así toma más sabor ).

¡Hora de disfrutar!

Sirve los buñuelos calientes con el tzatziki frío. Acompáñalos con una ensalada fresca, pan pita o una copa de vino blanco para sentirte como en una taberna griega.

Recent Articles

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *